Buscador Google

Búsqueda personalizada

Buscar este Blog El Libro Buscado

sábado, 29 de marzo de 2014

Los 3 Libros mas Vendidos de Marzo 2014






Sinopsis
Lo primero que pensó de Augustus Waters, para qué negarlo, fue que era muy guapo. Aunque con una personalidad tan arrolladora como la suya, su físico pronto pasó a segundo plano. Es carismático, hablador, divertido, le gustan las metáforas y filosofar, y siempre parece saber qué decir. Estaba en el grupo de apoyo acompañando a un amigo, aunque él también había tenido cáncer. Hazel leyó el libro favorito de Augustus, Augustus leyó el libro favorito de Hazel y lo demás, como se suele decir, es historia. Aunque en este caso es una historia tan peculiar como sus protagonistas, que arranca cuando Gus trata de localizar al autor del libro favorito de Hazel y continúa mientras ambos intentan ignorar el fantasma de su enfermedad.

No te vamos a engañar: Bajo la misma estrella es un libro sobre el cáncer, porque todos sus personajes sufren la enfermedad directa o indirectamente, pero no es un «libro sobre el cáncer», porque no cae en los tópicos propios del género. Es un libro con el que se ríe más que se llora, que te hace reflexionar más sobre la vida que sobre la muerte, que no idealiza la enfermedad ni glorifica a sus víctimas, que no ahonda en los malos momentos y a la vez resulta profundamente conmovedor.

La historia es interesante, pero el gran acierto de John Green (aparte de crear dos protagonistas fantásticos) es el enfoque que le da. La narración es ágil e ingeniosa, y está llena de sarcasmos y comentarios políticamente incorrectos. Hay momentos de bastante complejidad, tanto literaria como filosófica, que no ralentizan la lectura (ya elegirá cada lector cuánto tiempo dedicar a los pensamientos del autor). John Green no endulza la realidad de los protagonistas para complacer al lector, y la franqueza con la que trata el tema es precisamente uno de sus grandes triunfos.

Podríamos seguir señalando las virtudes de la novela y escribir una reseña el doble de larga que esta, pero dejémoslo así: Bajo la misma estrella es el libro que regalas cuando quieres acertar, la novela que recomiendas cuando quieres demostrar que la literatura juvenil tiene calidad, y uno de esos pocos libros que querrás releer (probablemente más de una vez) porque es tan extraordinario que resulta difícil de creer, y sabes que con cada relectura te volverá a sorprender su genialidad.




Sinopsis

¿Cómo tomamos cada una de nuestras decisiones? ¿Qué es la conciencia? ¿Y las emociones? ¿De dónde viene la inteligencia? El cerebro humano es la estructura más compleja del universo, tanto, que se propone el desafío de entenderse a sí mismo. Todo lo que hacemos depende de esta “máquina” casi perfecta, que contiene más neuronas que las estrellas que existen en nuestra galaxia. Hasta hace solo algunas décadas estas incógnitas eran abordadas únicamente por filósofos, artistas, líderes religiosos y científicos que trabajaban de manera aislada.

Sin embargo, en los últimos años las neurociencias emergieron como una nueva herramienta para intentar entender estos y otros enigmas. Por tratarse de una disciplina tan importante, ligada a preguntas e interrogantes vitales, es fundamental que su trabajo y sus logros no queden atrapados en laboratorios, sino que sean conocidos y puestos en común por todos y cada uno de nosotros. Y es ahí en donde un libro como Usar el cerebro se vuelve indispensable. Porque Facundo Manes –una autoridad internacional en el tema– de la mano de Mateo Niro, no solo dejan en claro que el estudio neurocientífico resulta tan apasionante como innovador, sino que, más allá de sus alcances, ha logrado progresos y descubrimientos que permitieron enriquecer la calidad de vida de millones de personas. En pocas palabras: conocer nuestra mente para vivir mejor.





Sinopsis

La primera peculiaridad de esta novela es su narrador, mejor dicho, su narradora: la Muerte. Ella es la que nos cuenta en primera persona la historia de Liessel, una niña alemana que descubre durante la segunda guerra mundial el placer de la lectura y el horror de la guerra. Sé lo que estás pensando: “¡Oh, no! Otra novela sobre el tema del Holocausto”. Y es que parece que este tema, a nivel literario al menos, vuelve a estar de “moda”. Pero, aunque trate este tema habitual, lo hace desde una perspectiva peculiar.

A diferencia del “Niño del pijama”, la “ladrona” cuenta los horrores de aquellos que vivieron la segunda guerra mundial como ciudadanos normales que trataban, en la medida de lo posible, de seguir con sus vidas mientras lejos se desarrollaban unos acontecimientos drámaticos. Ése es el caso de la familia de acogida a la que llega Liessel. Una serie de personajes entrañables pueblan las páginas de esta novela: Rudy, el niño con el que Liessel entabla una gran amistad, que está obsesionado con Jesse Owens; Max, el ex-púgil judío que permanece escondido en el sótano; Hans, el pintor de brocha gorda y músico aficionado que ejerce como padre de Liessel; Rosa, la madre de acogida perpetuamente enfadada; la mujer del alcalde, y un largo etcétera, en el que destaca por encima de todos Liessel, la niña protagonista, rebautizada como la “ladrona de libros”. En esta novela encontramos el amor por la lectura (y también por la escritura) que el autor siente y que nos transmite a través de su protagonista, esa niña que recoge todos los libros que encuentra y que convierte en sus posesiones más preciadas. La lectura de esos libros tendrá un poder positivo sobre ella y sobre otros habitantes de la pequeña población.

Con una narración ágil, a veces cortante y seca -como no podía ser menos, tratándose de la Muerte-, y otras veces, poética, Markus Zusak usa el recurso del flash-forward, que al contrario que el flash-back (que nos muestra hechos transcurridos en el pasado), nos muestra un futuro que todavía no ha sucedido, amparándose en los conocimientos venideros que tiene esta narradora excepcional. Este detalle puede molestar a algunos lectores, por el destripe de información, igual que otro recurso habitual: los incisos que efectúa cada dos por tres la narradora escritos en una tipografía distinta. Aunque al principio se hacen raros, rápidamente el lector se habitúa a estos incisos y comprende que forman parte de la manera en que está narrada esta historia. Y si llegáis al final, tened pañuelos a mano, porque “la ladrona” os robará el corazón.




No hay comentarios:

Publicar un comentario